La delegación cacereña de Valencia de Alcántara ha dado un paso audaz al postularse como sede del XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales. La candidatura fue presentada con acierto por el alcalde Alberto Piris durante la asamblea general de la Red Medieval, celebrada en el marco de FITUR. Con un respaldo unánime de los municipios integrantes de la Red, Valencia de Alcántara se perfila como una anfitriona prometedora para el evento.
Piris, durante su alocución, expresó su agradecimiento a la Red Medieval, destacando cómo la adhesión del municipio el año pasado ha traído una experiencia enriquecedora. Describió a Valencia de Alcántara como un «escaparate de sabores», haciendo hincapié en la peculiar fusión de influencias portuguesas, producto de su posición geográfica en la frontera. El alcalde subrayó que acoger este concurso no solo destacaría la gastronomía local en un plano internacional, sino que también potenciaría el atractivo turístico de toda la región.
El entusiasmo por la candidatura también resonó en las palabras del presidente de la Red Medieval, Igor Enparan Araneta. El alcalde de Hondarribia alabó el dinamismo de Valencia de Alcántara, remarcando su compromiso con proyectos culturales y gastronómicos desde su integración a la Red. Enparan destacó la importancia de integrar localidades con un enriquecido patrimonio histórico, impulsando el desarrollo conjunto de la Red Medieval.
Desde que se unió a la Red, Valencia de Alcántara ha mostrado un compromiso constante, participando activamente en las diversas actividades promovidas por la asociación. La presentación de su barrio gótico-judío en la Red de Juderías de España es solo un ejemplo del rico patrimonio histórico del municipio, que añade valor a su candidatura.
En el transcurso de la asamblea, Piris también anunció las gestiones en curso para integrar a una nueva localidad extremeña a la Red. Este potencial crecimiento augura un fortalecimiento de los proyectos comunes, especialmente en los campos del turismo cultural y la gastronomía.
La decisión de Valencia de Alcántara de ser sede de este prestigioso concurso refleja no solo la ambición del alcalde Piris y su equipo, sino también el deseo de la comunidad de marcar un lugar en el mapa turístico y gastronómico. Con el firme respaldo de la Red Medieval, el municipio cacereño se encuentra en una posición ventajosa para convertirse en un destino destacado para los entusiastas de la gastronomía medieval.








