Banco Santander ha tomado un paso significativo en su búsqueda de transformación con el desarrollo de ONE Transformation. Este plan ambicioso busca mejorar la eficiencia e incrementar el apalancamiento operativo al unificar plataformas tecnológicas a lo largo de todos sus negocios globales. A través de esta iniciativa, el banco no sólo planea simplificar productos y procesos, sino también fomentar una colaboración más estrecha entre unidades y potenciar la eficacia operativa en general. Se apuesta por la innovación en datos e inteligencia artificial como medios para personalizar la experiencia del cliente y aumentar la productividad comercial. Con estas medidas, Santander proyecta que, para 2028, habrá generado un valor de negocio que superará los 1.000 millones de euros y que la ratio de eficiencia del grupo mejorará en aproximadamente un punto porcentual.
El enfoque del banco se encuentra actualmente centrado en cinco negocios globales: Retail, Openbank, CIB (Corporate & Investment Banking), Wealth, y Payments. Cada uno de estos sectores desempeña un papel clave en la optimización de la rentabilidad y en el fortalecimiento de su propuesta de valor. En Retail, se está llevando a cabo un proceso de digitalización, cuyo objetivo es aumentar las ventas en línea y reducir costos. Openbank, por su lado, busca expandirse como una plataforma digital eficiente en varios mercados. En el área de CIB, se espera un incremento en los negocios que demandan menor capital y se basan en comisiones. Mientras tanto, en Wealth, se prevé un crecimiento en los activos bajo gestión y en el negocio de seguros. Por último, el sector de Payments está proyectando un crecimiento de ingresos a doble dígito, impulsado por su escala y plataformas interconectadas.
La estrategia de asignación de capital del grupo también reviste gran importancia. Santander se está enfocando en negocios que ofrezcan retornos superiores al coste de capital. Su reciente estrategia de fusiones y adquisiciones ha permitido al banco simplificar su presencia geográfica y afianzar posiciones en mercados clave como Reino Unido y Estados Unidos, donde se anticipa un retorno sobre el capital tangente (RoTE) del 16% y 18%, respectivamente, para 2028.
En alineación con su política de remuneración al accionista, Santander ha propuesto un dividendo final en efectivo de 12,5 céntimos por acción, que será sometido a la aprobación durante la junta general de accionistas en marzo de 2026. Este dividendo elevaría el total a 24 céntimos por acción para 2025, reflejando un incremento del 14% en comparación con el dividendo de 2024. Se estima que la remuneración total al accionista, que engloba dividendos y una recompra de acciones, alcance los 7.050 millones de euros, con una rentabilidad aproximada del 4,5%. Mirando hacia el futuro, Santander planea aumentar progresivamente el dividendo y seguir adelante con un plan de recompra de acciones que rondaría los 5.000 millones de euros.
Finalmente, el consejo de administración ha propuesto la incorporación de Deborah Vieitas como nueva consejera independiente, en sustitución de Homaira Akbari. Vieitas, con amplia experiencia en banca internacional y mercados financieros, contribuirá a enriquecer la diversidad y solidez del consejo, aportando su conocimiento valioso al sector financiero.








