En un reciente discurso, la presidenta de la Comisión Europea destacó la celebración de muchos iraníes ante la desaparición del ayatolá Jamenei, marcando un posible giro en el panorama político de Irán. Además, subrayó un cambio crucial en la política internacional al afirmar que Europa ya no puede asumir el rol de guardiana del antiguo orden mundial, sugiriendo la necesidad de redefinir su posición frente a los desafíos actuales.
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