Santiago Abascal, líder de Vox, se ha mostrado firme en su demanda de entrar al gobierno extremeño tras el incremento de escaños de su partido en las recientes elecciones regionales de diciembre, donde Vox pasó de tener 5 a 11 representantes. Abascal asegura que para garantizar sus propuestas, como la oposición al «pacto verde» y políticas migratorias, es indispensable contar con una vicepresidencia y consejerías proporcionales en el ejecutivo. Esta demanda llega después de que el partido rompiera alianzas en varias autonomías con el PP en 2024. María Guardiola, presidenta actual de Extremadura por el PP, anunció su intención de iniciar negociaciones con Vox después de adelantar elecciones con el objetivo de reducir su dependencia de la extrema derecha, aunque los comicios dieron a Vox aún más fuerza parlamentaria. Mientras se preparan elecciones en otras regiones para 2026, el escenario político extremeño continúa en cambio, con ofertas del PP a Vox para integrar el gobierno y asumir responsabilidades en la administración autonómica.
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