El Departamento de Estado está promoviendo un enfoque gradual para facilitar una transición pacífica hacia un gobierno democráticamente elegido. Este enfoque busca establecer las condiciones necesarias para realizar una transición política estable, priorizando el consenso y la negociación. La estrategia está diseñada para suavizar las tensiones y fomentar un entorno propicio para el cambio político, evitando conflictos abruptos y asegurando que el proceso se desarrolle de manera ordenada y justa, con el objetivo final de consolidar la democracia.
Leer noticia completa en El Mundo.



