El alcalde de Terrassa, la cuarta ciudad más poblada de Cataluña, afirmó que, a pesar de no coincidir ideológicamente con una medida reciente, considera que tomarla ha sido la mejor decisión. Este comentario refleja una postura pragmática del líder municipal al abordar políticas que, aunque no se alineen con sus principios políticos, son vistas como lo más beneficioso para la comunidad que representa.
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