El Concierto de Año Nuevo de Viena, que se celebra desde 1939, se ha consolidado como el evento de música clásica más influyente a nivel mundial. Originalmente instaurado bajo el régimen nazi, ha logrado transformarse en un símbolo de la cultura clásica, atrayendo a cientos de millones de espectadores que lo siguen a través de radio y televisión. Este concierto no solo es un deleite musical, sino también un fenómeno mediático que une a aficionados de todo el mundo en torno a una tradición que ha sabido renovarse y mantener su relevancia a lo largo de las décadas.
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