En un giro significativo de su estrategia política, el partido ha decidido dejar de lado sus aspiraciones de dominar a sus socios y ha optado por una vía más colaborativa, ofreciendo la posibilidad de realizar elecciones primarias para formar una coalición con Podemos. Este movimiento busca fortalecer las alianzas dentro del bloque progresista y mejorar las posibilidades de acuerdos que reflejen una mayor representación y participación de las bases en las decisiones estratégicas. La iniciativa se interpreta como un intento de reducir tensiones internas y presentar un frente unido de cara a próximos desafíos políticos.
Leer noticia completa en El Mundo.