La cumbre internacional celebrada en Bruselas ha finalizado con un acuerdo histórico para reducir las emisiones de carbono en un 40% para 2030. Los líderes de los países miembros han pactado destinar un fondo de 100 mil millones de euros para promover energías renovables y tecnologías limpias. Sin embargo, algunos países escépticos han expresado su preocupación sobre el impacto económico de estas medidas, mientras organizaciones ecologistas han aplaudido el compromiso asumido. El congreso ha subrayado la importancia de la colaboración global para enfrentar los desafíos ambientales y limitar el calentamiento global.
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