En un giro hacia la nostalgia tecnológica, el popular youtuber TrashBench ha emprendido un viaje al pasado al reconstruir el ordenador que marcó sus inicios en el mundo de la informática a mediados de los años noventa. La motivación tras este proyecto radica en su frustración ante los elevados precios del hardware actual, así como la omnipresencia de la inteligencia artificial en el ámbito tecnológico. En un vídeo publicado el 23 de octubre, titulado «PC Prices Got Stupid… So I Tried Gaming Like It Was 1996», TrashBench muestra el proceso de montar pieza a pieza un ordenador de la época, un Pentium MMX a 200 MHz, y revive la experiencia de gaming de aquellos días.
La reconstrucción de su primer PC incluye una placa base Epox EP-P55-BT, 32 MB de RAM, y una tarjeta de sonido Sound Blaster 16, acompañados por una S3 Trio32 y más tarde una Matrox Mystique para gráficos. El almacenamiento inicial de 2 GB fue posteriormente reemplazado por uno de 80 GB, aunque este último tuvo que ser limitado a 33,4 GB debido a las limitaciones de la BIOS de la época. Esta aventura no solo implica revivir un viejo sistema operativo como Windows 95, sino también la experiencia de conectar todos estos componentes a un monitor CRT, algo prácticamente abandonado en el actual mundo del gaming.
Lo que podría parecer simplemente un ejercicio de nostalgia, en realidad se conecta con un sentimiento compartido por muchos entusiastas de la tecnología, quienes cada vez están más descontentos con la evolución actual del mercado de componentes. La creciente demanda de memoria destinada a centros de datos para inteligencia artificial ha impulsado los costos de la DRAM, afectando también al mercado de PC de consumo. Empresas como AMD han ajustado al alza los precios de sus productos, poniendo aún más presión a quienes buscan actualizar o construir un PC para juegos.
En su vídeo, TrashBench no propone que montar un PC de la década de los noventa sea una solución al dilema actual, sino que presenta la retroinformática como una forma alternativa de disfrutar del hardware. Se trata de un enfoque donde lo atractivo no reside en la potencia del sistema, sino en el proceso de montaje, el ajuste manual de puentes en las placas y la experiencia de revivir sistemas operativos antiguos.
La travesía de TrashBench por los recuerdos se complementa con demostraciones de juegos emblemáticos como The Need for Speed: Special Edition y Microsoft Flight Simulator 98, reviviendo una era donde los juegos venían en cajas grandes y los monitores aún eran voluminosas pantallas de tubo. Esta experiencia no solo rememora los inicios de muchos gamers de aquella generación, sino que también subraya la simplicidad y frescura que, según TrashBench, solía tener la tecnología.
Mientras que la industria actual del hardware enfrenta desafíos de suministro y accesibilidad, proyectos como el de TrashBench ofrecen un respiro y una oportunidad para redescubrir las raíces de la informática personal en una era menos compleja.




