La industria automotriz está en plena transformación y la carrera por dominar el desarrollo del coche definido por software avanza hacia un enfoque más práctico y menos basado en promesas futuristas. En este contexto, ZF y Qualcomm Technologies han dado un paso significativo mediante una colaboración que busca ofrecer una solución ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) escalable. Esta iniciativa se centra en aprovechar el poder de procesamiento del superordenador automotriz ZF ProAI y la plataforma Snapdragon Ride de Qualcomm.
El núcleo de esta colaboración reside en la capacidad de combinar potencia de cómputo y percepción con una arquitectura abierta. Esto permite a los fabricantes de automóviles integrar software de terceros y ajustar el paquete de funciones a cada vehículo. De este modo, un mismo sistema tecnológico puede configurarse para funcionar como controlador de dominio, zonal o central, y evolucionar desde funciones básicas de seguridad hasta escenarios de automatización más avanzados.
La colaboración de ZF y Qualcomm se fundamenta en la necesidad de cambiar la tendencia en el crecimiento de la electrónica automotriz, que ya no puede depender de la simple suma de centralitas. Aquí, la familia de ordenadores ZF ProAI desempeña un papel crucial, gracias a su capacidad para consolidar funciones y facilitar la escalabilidad sin necesidad de reinventar el hardware con cada nueva generación de vehículos.
A su vez, la plataforma Snapdragon Ride de Qualcomm ofrece componentes clave para la conducción asistida y automatizada, integrando visión por cámara, fusión sensorial y lógica de decisión en un único modelo de IA. Esto supone una ventaja para los fabricantes que buscan unificar diversos sistemas en una arquitectura lista para añadir módulos adicionales.
Dentro de esta colaboración, el Snapdragon Ride Pilot se presenta como un sistema de percepción basado en cámara, que abarca desde la detección de objetos hasta la monitorización del conductor y el mapeo en tiempo real. Qualcomm aboga por una arquitectura de visión cenital para mejorar la percepción del entorno y aumentar la seguridad en situaciones complejas, como el tráfico denso o las condiciones meteorológicas adversas.
ZF, por su parte, apuesta por un enfoque modular, ofreciendo un catálogo de aproximadamente 25 funciones ADAS que las marcas pueden seleccionar y activar según sus necesidades. Este enfoque es esencial en un sector donde la conducción asistida se está transformando en un conjunto de capacidades que los fabricantes pueden activar o desactivar mediante suscripciones.
La propuesta de ZF y Qualcomm también destaca por su arquitectura abierta, que facilita la integración de software variado y la asignación dinámica de recursos de cómputo. Esta flexibilidad es vital para fabricantes que luchan con viejos sistemas heredados y necesitan una solución escalable sin incurrir en elevados costes de ingeniería.
Asimismo, el soporte para actualizaciones OTA (over-the-air) permite que los vehículos actualicen su software sin pasar por el taller, mejorando sus capacidades a lo largo de su vida útil en cuanto lo permitan las normativas vigentes.
Finalmente, ZF y Qualcomm ven este proyecto como una oportunidad de abarcar desde las funciones regulatorias básicas hasta niveles más altos de automatización. Con el horizonte puesto en el nivel 3 de autonomía, esta colaboración también se orienta hacia las nuevas arquitecturas electrónicas del futuro, que fusionarán ADAS con otros sistemas del vehículo.
ZF aporta a esta colaboración su peso como proveedor global, mientras que Qualcomm refuerza su posición como plataforma fundamental del coche definido por software, proporcionando herramientas para que los fabricantes experimenten con sus propios productos y estrategias comerciales en un mercado en evolución constante.








