La compañía automotriz alemana BMW enfrenta un dilema tras la fabricación de casi 120 unidades de sus vehículos todocaminos X5, X6 y X7, construidos con piezas sobrantes debido a la terminación de un contrato con un socio local. BMW ha manifestado que no asumirá la responsabilidad por estos vehículos manufacturados al margen del acuerdo inicial, lo que plantea interrogantes sobre el destino de dichos automóviles y las repercusiones legales que podría enfrentar la firma.
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