El Govern ha anunciado el cierre definitivo de la crisis hídrica que había heredado del anterior Gobierno de ERC, implementando una serie de medidas que han logrado estabilizar el suministro de agua en la región. Estas acciones, que incluyen la optimización de recursos hídricos y la mejora en la gestión de infraestructuras, han permitido mitigar los efectos de la escasez y garantizar el acceso al agua para la población. La administración actual se ha comprometido a mantener la vigilancia y a continuar desarrollando políticas sostenibles para prevenir futuras crisis.
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