El Celta de Vigo complicó sus aspiraciones en la Europa League tras caer 1-2 frente a la Unión Saint-Gilloise en Balaídos. A pesar de adelantarse en el marcador con un gol de Pablo Durán, el equipo gallego no pudo sostener su ventaja ante la potente ofensiva del conjunto belga, liderada por Besfort Zeneli. La ausencia de Borja Iglesias por lesión y el estado físico de Aspas limitaron las opciones ofensivas del Celta, que no encontró solución tras la remontada visitante. A pesar de los intentos de Giráldez por revertir la situación desde el banquillo, el arquero Hervé Koffi mantuvo la puerta belga cerrada en los momentos decisivos, sellando una derrota que deja al Celta con un futuro incierto en el torneo europeo.
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