El proceso de paz total del gobierno de Gustavo Petro ha comenzado a mostrar resultados en Nariño, Colombia, con la entrega de 585 artefactos explosivos por parte de los Comuneros del Sur, una disidencia del ELN. Durante un evento en Pasto, Roger Garzón, representante del grupo, subrayó el compromiso con la paz territorial y el rechazo a la lucha armada. En el mismo acto, se firmaron acuerdos para apoyar a las víctimas, abordar la minería ilegal y sustituir cultivos ilícitos. Petro criticó al ELN, llamando a los Comuneros a renunciar a la violencia. Además, destacó la inversión de 45.000 millones de pesos en salud y desarrollo. La paz en Nariño avanza con acciones de desminado y reintegración de excombatientes, aunque persisten denuncias sobre vínculos de algunos miembros de Comuneros con grupos ilegales. Desde 1992, Nariño ha sufrido un duro conflicto armado con miles de desaparecidos y muertos.
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