El presidente del Comité de Empresa, Álvaro García Leiva, ha subrayado la política de tolerancia cero ante cualquier forma de violencia dentro del entorno laboral. Esta declaración surge a raíz de un incidente alarmante que involucró a una trabajadora de la fábrica, quien fue víctima de una agresión por parte del chófer del jefe de Recursos Humanos. El ataque, que fue calificado de violento y amenazante, resultó en que la trabajadora necesitara atención médica.
García Leiva no solo manifestó su rechazo a estas conductas violentas, sino que también expresó su pesar por la decisión de la empresa de no permitir que el personal abandonara sus puestos durante el descanso del bocadillo para protestar. La falta de apoyo manifestada por la compañía impidió que los empleados pudieran expresar su solidaridad con la trabajadora agredida y su rechazo a la violencia en el ámbito laboral.
Además, es relevante destacar que las otras fábricas de Hitachi en España se han unido a la protesta, mostrando un frente común contra los hechos lamentables sucedidos el pasado miércoles. Este apoyo colectivo subraya el compromiso de los trabajadores por mantener un ambiente seguro y respetuoso en las instalaciones, así como su determinación para luchar contra cualquier forma de agresión. La situación ha generado un clima de indignación y una firme determinación entre los empleados por defender sus derechos y la integridad de sus compañeros.
La respuesta de la comunidad laboral resalta la importancia de unir fuerzas ante situaciones de violencia y resalta la necesidad de políticas efectivas que garanticen un entorno de trabajo seguro. La empresa, a su vez, se enfrenta ahora a la presión de tomar medidas concretas que reflejen su compromiso con la seguridad y el bienestar de su personal.
Fuente: CCOO Andalucía.








