La industria marítima ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad con la incorporación del CMA CGM Notre Dame, el buque de gas natural más grande de Europa, a la flota de la naviera francesa CMA CGM. Esta monumental embarcación, de 400 metros de eslora y 75 metros de altura, redefine la logística marina al ofrecer una capacidad de carga de 24,000 contenedores, lo que equivale a 220,000 toneladas métricas de mercancías o 150,000 coches en sus viajes intercontinentales. Impulsado por un sistema de propulsión a gas natural licuado que reduce drásticamente las emisiones nocivas, incluido el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno, el Notre Dame opera a una velocidad de 22 nudos sin utilizar fuelóleo pesado. Este coloso representa un avance tecnológico tanto para Francia, que lidera el diseño, como para los astilleros chinos encargados de su construcción, en un contexto de competencia geopolítica y tecnológica por el liderazgo en el sector naviero. La estrategia a largo plazo busca una total electrificación del sector marítimo, aunque actualmente el uso de gas natural licuado aparece como una solución intermedia viable para reducir el impacto ambiental.
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