Las camas con canapé, tradicionalmente populares por maximizar el espacio de almacenamiento en los dormitorios, están perdiendo protagonismo en favor de alternativas más modernas y visualmente ligeras. Para 2026, la tendencia se inclina hacia camas ligeramente elevadas y con sistemas de almacenaje integrados que facilitan el acceso mediante cajones o módulos deslizables, eliminando la necesidad de levantar todo el colchón. Esta evolución no solo proporciona una experiencia más práctica y ventilada, sino que también transforma estéticamente el dormitorio, haciendo que espacios pequeños parezcan más amplios y ordenados al mantener las líneas visibles y evitar muebles auxiliares innecesarios. Inspiradas en el estilo hotelero, estas nuevas camas buscan equilibrar funcionalidad con un diseño actual y limpio, integrando de manera más natural el almacenamiento sin saturar el espacio.
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