En el desarrollo de un caso que ha captado la atención pública, los resultados de las pruebas biológicas y el análisis de las huellas recopiladas en la escena del incidente contradicen el testimonio de la denunciante o, al menos, no lo respaldan de manera concluyente. Este giro en la investigación genera dudas sobre la veracidad del relato inicial y plantea nuevos desafíos para las autoridades encargadas de esclarecer los hechos. La falta de evidencia contundente a favor de las declaraciones de la denunciante podría afectar el curso del proceso judicial, subrayando la importancia de un examen detallado y riguroso de todas las pruebas disponibles.
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