Las filloas, un dulce tradicional gallego, destacan como finas tortitas elaboradas con harina, huevos, leche o agua y una pizca de sal. Originarias de Galicia, cuentan con raíces romanas y se relacionan estrechamente con el carnaval local, el Entroido. Aunque se asemejan a los crepes franceses, tienen su propia identidad y tradición, incluso con una fiesta dedicada: la Festa da Filloa de Lestedo, en Boqueixón. La preparación requiere ingredientes básicos como 250 ml de leche y agua, 200 g de harina y 4 huevos, cocinándose en una sartén engrasada, para disfrutar tanto solas como rellenas de diversas combinaciones. Para conservarlas frescas, se recomiendan métodos como refrigerarlas en un recipiente hermético o congelarlas con papel de horno entre piezas.
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