Enclavada en la provincia de Jaén, cercana al municipio de Quesada, se ubica la aldea de Tíscar, apodada la «Covadonga andaluza» por sus similitudes estéticas, históricas y espirituales. Con solo cuatro habitantes censados, Tíscar es un lugar donde la historia prevalece sobre la demografía. Conocida por la aparición legendaria de la Virgen de Tíscar en 1319, que instó a rendir el último castillo árabe de la región, la aldea es un crisol de fe, naturaleza y memoria histórica. Su imponente castillo, citado desde el siglo IX, y la Cueva del Agua, declarada Monumento Natural, son testigos de su rica herencia. El santuario de la Virgen de Tíscar, coronado en 1954, continúa siendo un punto de devoción y, entre sus encantos literarios, cuenta con los versos del poeta Antonio Machado, quien encontró en sus paisajes una profunda inspiración.
Leer noticia completa en OK Diario.



