La alcachofa de Jerusalén, un tubérculo originario de América del Norte, está regresando a las cocinas europeas después de haber sido desplazada por la patata en el siglo XIX. Actualmente, los consumidores buscan alimentos con alto valor nutricional, y este tubérculo cumple con ese objetivo gracias a su contenido proteico superior al de la patata, pocas calorías, y la presencia de inulina, una fibra soluble beneficiosa para la salud digestiva. Recomendado por dietistas por su aporte en ácido fólico, potasio y fibra, su sabor suave y versatilidad culinaria la hacen una opción atractiva sin necesidad de cambiar drásticamente la cocina tradicional. Aunque no se vislumbra como un reemplazo masivo para la patata, su resurgimiento refleja un interés creciente por diversificar la dieta con productos menos procesados.
Leer noticia completa en OK Diario.



