Durante la cuarta campaña de excavaciones en el yacimiento romano de Els Padrets en Blanes, Gerona, arqueólogos descubrieron una vasija de cerámica romana en perfecto estado, que había permanecido enterrada más de 2.000 años. El objeto, hallado en el edificio D, probablemente se usó para almacenar vino. Este hallazgo se suma al conocimiento sobre esta parte de la ciudad que albergaba actividades comerciales y artesanales. Además, las investigaciones han revelado la meticulosa planificación urbana del asentamiento, reflejada en la similitud de dimensiones de las construcciones, destacando el diseño estructurado de la antigua ciudad romana.
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