Un niño de 8 años llamado Dor Wolynitz ha descubierto un fragmento de una estatuilla romana de 1.700 años de antigüedad en el desierto del Néguev, Israel, dejando a los arqueólogos impresionados por su relevancia histórica. La pieza, de apenas seis centímetros, muestra una figura humana vestida con un himation romano, detallado con esmero, lo que despertó la emoción de los expertos. La estatuilla, hallada cerca del cráter Ramón, fue elaborada con un mineral local, sugiriendo que su producción ocurrió en la región. Esta área fue una encrucijada crucial de la antigua Ruta de las Especias, manejada por los nabateos, comerciantes expertos que dominaban el tráfico de mercancías entre Arabia y el Mediterráneo. Las posibilidades de que la figura represente a Júpiter o a Zeus-Dusares, reflejan una mezcla de culturas locales y clásicas. El hallazgo se incorporará a la colección nacional de la Autoridad de Antigüedades de Israel, marcando un ejemplo de civismo y preservación cultural que Goldenhersh, supervisor de la entidad, ve como un modelo para la ciudadanía.
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