La industria papelera comienza su ciclo vital mucho antes de que el papel llegue a las estanterías de las tiendas; inicia en los montes, con la gestión forestal sostenible de donde se obtiene su materia prima. Así lo destaca Arantza Pérez, Directora Forestal de ASPAPEL, en un artículo que subraya la importancia de la gestión responsable de los bosques en España, un país donde más de la mitad del territorio está cubierto por superficies forestales.
Estos bosques no solo capturan CO2, regulan ciclos hídricos y preservan la biodiversidad, sino que también proporcionan espacios de ocio y recursos renovables esenciales para la industria y el empleo. No obstante, la clave para mantener estas funciones es una gestión forestal activa que prevenga riesgos como los incendios, que muchas veces son consecuencia de la falta de manejo de las vegetaciones acumuladas.
La industria papelera de España, como explica ASPAPEL, basa su sostenibilidad en la utilización de madera nacional procedente de plantaciones de eucalipto y pino, gestionadas de forma sostenible. De este modo, el 90 % de la madera utilizada para fabricar celulosa proviene de estas fuentes certificadas, llevando a una producción en la que se abarcan al mismo tiempo objetivos ambientales, económicos y sociales.
Este enfoque sostenible no solo se limita al cultivo de árboles, sino que se extiende a toda la cadena de producción, incluyendo un alto índice de reciclaje del papel del 81 % y el uso de biomasa forestal como fuente de energía renovable. Gracias a esta sinergia, se generan miles de empleos en áreas rurales, lo cual contribuye asimismo a frenar la despoblación y a fortalecer la economía local.
Sin embargo, el sector enfrenta retos importantes, como la necesidad de gestionar más activamente los bosques, que en algunos casos permanecen abandonados, y enfrentar la escasez de mano de obra cualificada. Además, es fundamental cambiar la percepción social, promoviendo un entendimiento más claro de los beneficios del consumo de productos forestales, partiendo de una producción que genera impactos positivos en el medio ambiente y la economía rural.
La gestión forestal sostenible es crucial no solo para mantener la salud de los ecosistemas, sino también para asegurar el futuro de la industria papelera, que a su vez motiva a continuar cuidando los bosques. Según ASPAPEL, cuidarlos es esencial para perpetuar el ciclo virtuoso del papel y sus beneficios inherentes.
Fuente: Asociación Empresarial de Industrias Gráficas de Andalucía.




