En un clima de inquietud por la acumulación de partidos, el Barcelona, dirigido por Hansi Flick, enfrentó a Osasuna en un duelo que deja un saldo agridulce pese a la victoria. Flick había expresado su preocupación por el apretado calendario, comparándolo con la gestión más cuidadosa que, según él, se tiene en Alemania, especialmente en semanas con encuentros de Champions League. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) impuso el partido en Montjuïc, justo después del parón de selecciones, lo cual generó frustración en el técnico de Osasuna, Vicente Moreno, y resultó en dos lesiones significativas para el Barcelona: Dani Olmo y una sobrecarga en Frenkie de Jong. A pesar de la competencia implacable, Flick y jugadores como Koundé elevaron su voz demandando más consideración y descanso para los futbolistas, argumentando que la calidad del espectáculo corre riesgo si el actual ritmo se mantiene. Aun con los contratiempos, el Barcelona lidera en solitario la tabla, pero a un alto costo físico.
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