Este sábado, Donald Trump regresará a Butler, Pensilvania, para un rally de campaña en el mismo lugar donde sufrió un atentado en julio mientras daba un discurso. A pesar de las tensiones crecientes en la localidad, el expresidente planea presentar lo que describe como una “visión unificadora” para el país. Pensilvania, un estado crucial y oscilante en el panorama electoral, será decisivo en las elecciones de noviembre. Para asegurar su victoria, Trump buscará consolidar su apoyo en bastiones conservadores como el condado de Butler, conocido por su predominante población blanca y su inclinación histórica hacia los republicanos.
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