En España, las espardeñas, también conocidas como pepinos de mar, han evolucionado de ser un alimento básico para pescadores a un producto gourmet que puede alcanzar hasta 200 euros por kilo. Este equinodermo, principalmente consumido en regiones del Mediterráneo como Cataluña y la Comunidad Valenciana, es valorado por sus bandas musculares internas de textura firme y sabor a marisco. Tradicionalmente sin valor comercial, el interés por parte de chefs de restaurantes especializados ha impulsado su demanda. Debido a su escasez y la dificultad de recolección a profundidades significativas, su presencia en el mercado es limitada, aumentando su precio. En la cocina actual, las espardeñas se preparan frecuentemente a la plancha y son integradas en arroces y fideuás, siendo un ingrediente escaso y costoso, lo que restringe su consumo cotidiano.
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