La Dirección General de Tráfico (DGT) ha ordenado la paralización de la circulación de vehículos pesados en todo el país hasta el próximo domingo, lo que ha generado un caos logístico significativo. La medida, que pretende prevenir accidentes y mejorar la seguridad vial en medio de condiciones climatológicas adversas, ha sido duramente criticada por transportistas y empresas de logística debido al impacto negativo en la cadena de suministro. La prohibición ha afectado la distribución de productos esenciales, causando preocupación entre comerciantes y consumidores. La DGT argumenta que la seguridad es prioritaria, pero el sector demanda soluciones alternativas para mitigar las pérdidas económicas generadas por esta decisión.
Leer noticia completa en El Mundo.



