En medio del creciente desafío de Rusia y la imprevisibilidad de Estados Unidos, Friedrich Merz, futuro canciller alemán y líder de la CDU, ha logrado una aprobación parlamentaria significativa para un ambicioso plan de inversiones en defensa e infraestructura, tras obtener más de dos tercios de los votos necesarios. El paquete de un billón de euros, impulsado por las tensiones internacionales, incluye 500.000 millones para infraestructuras, con un enfoque de 100.000 millones en el medioambiente, gracias a la presión de los Verdes. La medida, que ha despertado críticas por vulnerar el freno de la deuda, subraya la determinación de Alemania en asumir su seguridad, en un contexto marcado por la colaboración de la ultraderecha con Rusia y los cambios en los paradigmas de alianzas trasatlánticas. El acuerdo histórico, negociado con los socialdemócratas y verdes, refleja un esfuerzo por crear una defensa común europea, incluyendo a países fuera de la UE, lo que marca un momento crucial en el panorama político y de seguridad en Europa.
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