La Productividad (CRP) de los profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) se verá nuevamente recortada este año, extendiendo la tendencia negativa iniciada en 2024, cuando se reconoció un recorte del 12% en esta partida. Según los datos recogidos en las Leyes de Presupuestos de Andalucía para 2024 y 2025, el presupuesto destinado a “INCENTIVOS AL RENDIMIENTO” ha descendido de 332.284.175 euros en 2024 a 296.885.105 euros en 2025. Esto se traduce en una reducción superior a 35 millones de euros, es decir, un recorte del 10,6%.
A pesar de haber dirigido consultas a la Dirección General de Personal (DGP) para confirmar esta interpretación, el silencio de la entidad sugiere que los temores de los profesionales respecto a un nuevo recorte en la Productividad (CRP) son, en efecto, legítimos. Esta situación no es aislada; la normativa vigente relacionada con las retribuciones del SAS establece que la determinación de la productividad individual se realizará dentro de las dotaciones presupuestarias previamente acordadas, otorgando a la administración un margen considerable para realizar recortes en las retribuciones de forma arbitraria.
Este tipo de recortes, que en gran medida afecta a los facultativos, provoca un aumento de la insatisfacción dentro del colectivo de profesionales sanitarios, quienes se sienten sistemáticamente ignorados por parte de los responsables del SAS. El impacto de estas medidas es profundo, especialmente considerando que, a pesar de un incremento en el presupuesto sanitario en los últimos años, el SAS sigue enfrentando una crisis de recursos humanos, con una continua pérdida de médicos, la aplicación de recortes y listas de espera crecientes tanto en intervenciones quirúrgicas como en consultas médicas.
La gestión de los fondos destinados a la sanidad pública por parte de los distintos equipos de la Consejería de Salud ha sido problemática. Múltiples decisiones erróneas, que han llevado a la dilapidación de cientos de millones en proyectos fallidos, como la consulta de acogida, junto con la falta de voluntad del actual equipo de negociar directamente con los facultativos, sitúan al sistema público de salud andaluz en una crisis cada vez más profunda.
Este contexto deja entrever que la situación actual requiere una atención urgente, ya que la combinación de recortes salariales y la prolongada falta de diálogo con los profesionales de la salud amenazan con el deterioro de la calidad del servicio y la vitalización de un sector que es esencial para el bienestar de la población andaluza. La necesidad de un cambio en la gestión y en la política de recursos humanos en el SAS es más crítica que nunca.
Comité Ejecutivo del SMA
Fuente: Sindicato Médico Andaluz.