La presencia de calas en los hogares va más allá de la estética, pues según el Feng Shui, estas flores, también conocidas como lirios de agua, potencian la energía positiva, fomentan el bienestar emocional y la claridad mental. Su ubicación estratégica es crucial: se recomienda colocarlas en la entrada principal para atraer energía y filtrar vibraciones negativas, o en el salón para favorecer un ambiente de comunicación y serenidad. Aunque son útiles en el baño para neutralizar energía estancada, no deben estar cerca de dispositivos electrónicos para no alterar su efectividad. En cuanto a su cuidado, es esencial mantener el sustrato húmedo, proporcionándoles abundante luz indirecta y un buen drenaje. Además, cada color de cala tiene su propio simbolismo, desde la pureza de las blancas hasta la espiritualidad de las moradas. En resumen, las calas no solo embellecen, sino que promueven armonía, limpieza energética y una sensación de equilibrio en el entorno doméstico.
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