Hablar de José Manuel Sánchez Hidalgo, conocido por todos como «Tachuela», es hacerlo de uno de los nombres más reconocidos del panorama galguero andaluz. Propietario de grandes galgas como Gitana, subcampeona de España, y de otros muchos ejemplares que han dejado su huella en la competición, este año ha vuelto a disputar el Campeonato de España con Estrella.
En esta entrevista, repasa sus comienzos en el mundo del galgo, sus mayores logros deportivos, la importancia que ha tenido Gitana en su trayectoria y su visión sobre el presente y el futuro de este deporte.
Desde sus primeros pasos en la caza, Tachuela revela que su pasión no proviene de una tradición familiar, sino de amistades construidas en su infancia. A los 9 años, tras mudarse de domicilio, comenzó a salir a cazar con amigos como David, Miguel Ángel y Lázaro. La emoción de esas primeras experiencias sigue viva en su memoria.
Su primer galgo, Pinga, fue un hito en su carrera. Criado a biberón, este perro lo acompañó en intensas jornadas de caza, hasta que un desafortunado robo truncó su historia. Con el tiempo, Tachuela ha acumulado una impresionante trayectoria en competiciones, logrando disputar cinco Campeonatos de España y destacándose con Gitana, quien le hizo alcanzar la final como subcampeona.
Gitana, en particular, ha marcado un antes y un después en su vida como propietario. A pesar de las dificultades, nunca se rindió, y su legado no solo se limita a su propio desempeño, sino que también ha dejado una buena progenie. De todos los galgos que ha tenido, Tachuela aún lamenta que algunos, como Sole y Reme, no hayan tenido la oportunidad que merecían debido a la falta de suerte y lesiones.
En cuanto al entrenamiento, Tachuela sigue un enfoque minucioso. Paseos en el campo durante todo el año, con un cambio a bicicleta en los meses clave, y una atención especial a la alimentación, que incluye un buen pienso de mantenimiento y carnes durante la competición. Para él, lo más importante en un galgo es su calidad en pista, destacando el paso y la codicia.
Al tiempo que reflexiona sobre las camadas que ha criado de Gitana, menciona algunos nombres destacados como Valiente y Revólver, aunque también reconoce las limitaciones que pueden surgir en la crianza. La selección de hembras y sementales se basa en la calidad, la codicia, y la herencia genética.
El Nacional más duro que ha disputado fue, sin duda, el de Osuna, donde enfrentó momentos de gran tensión al tener que retirar a su perra por lesiones. Sin embargo, Tachuela también menciona a Faruk, otro galgo que lo sorprendió por sus habilidades.
El reconocimiento de su localidad en el ámbito galguero se atribuye a un cuidadoso trabajo y perseverancia, aunque el futuro de este deporte le parece cada vez más complicado. Factores como la enfermedad de la mixomatosis y la reducción de espacios por la expansión de cultivos, dejan entrever un panorama difícil para los amantes de la competición.
Con la esperanza de que la tradición galguera perdure, Tachuela reflexiona sobre lo que la caza y la competición han significado en su vida y la pasión que lo ha mantenido fiel a este deporte.
A continuación, compartimos un vídeo de Gitana durante una de sus participaciones en competición.
Fuente: Federación Andaluza de Galdos.




