Un estudio liderado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona y el Hospital Universitario de Canarias, publicado en la revista The Lancet, concluye que los test de sangre oculta en heces son tan efectivos como la colonoscopia para reducir la mortalidad por cáncer de colon. La investigación evaluó a más de 57,000 personas de entre 50 y 69 años, confirmando que ambas estrategias de detección precoz ofrecen resultados equivalentes en términos de reducción de mortalidad. El estudio resalta que la prueba de heces, menos invasiva y más aceptada, podría aumentar la participación en los cribados, actualmente por debajo del 50% en España. Además, es una opción más económica, costando apenas cinco euros en comparación con los 150 a 250 euros de una colonoscopia. Este enfoque potencialmente mejora la accesibilidad y aceptación, factores cruciales para el éxito de los programas de prevención.
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