La Estación del Norte de París, la más concurrida de Europa, experimentó una paralización total tras el descubrimiento de una bomba de la Segunda Guerra Mundial en las vías cerca de Saint Denis. Este hallazgo obligó a cancelar numerosos servicios ferroviarios tanto nacionales como internacionales, incluidos los Eurostar que conectan París con Londres, Bruselas, y Ámsterdam. Las líneas de cercanías y regionales también se vieron severamente afectadas. Un equipo de desactivación de explosivos fue desplegado para neutralizar el proyectil, y se espera que las operaciones ferroviarias se reanuden pronto, mientras los pasajeros deben buscar alternativas para sus desplazamientos.
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