Los maquinistas han expresado su preocupación ante el deterioro de las vías férreas después de cuatro días de intensas lluvias, alertando sobre el riesgo de enfrentarse a un nuevo incidente como el ocurrido en Gelida. Las fuertes precipitaciones han dejado en evidencia deficiencias en la infraestructura ferroviaria, lo que ha llevado a los conductores de trenes a exigir medidas urgentes para garantizar la seguridad del sistema de transporte. Las condiciones meteorológicas han intensificado la necesidad de un mantenimiento y revisión exhaustivos de las vías para prevenir posibles accidentes.
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