La jornada culminó sin los incidentes violentos que se habían anticipado, proporcionando un respiro a las autoridades y habitantes de la región. A pesar de las tensiones previas y el despliegue significativo de fuerzas de seguridad, la situación se mantuvo bajo control, evitando así los disturbios que se esperaban. La presencia policial y las medidas preventivas contribuyeron a mantener la calma y garantizar la seguridad, permitiendo el desarrollo de actividades cotidianas sin interrupciones. Las partes involucradas continúan apostando por el diálogo para resolver las divergencias, buscando soluciones pacíficas y sostenibles.
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