En respuesta a los devastadores efectos de las recientes borrascas en la región de Andalucía, el Consejo de Gobierno ha declarado un desastre natural debido al impacto significativo en el potencial productivo agrario. Las intensas lluvias, ocurridas durante los meses de febrero y marzo de 2025, han provocado acumulaciones de precipitaciones sin precedentes, triplicando el promedio histórico en varias ciudades como Sevilla y Córdoba.
El fenómeno climático desencadenó desbordamientos de ríos e inundaciones, causando graves daños en explotaciones agrarias y en numerosas infraestructuras. En consecuencia, la Junta de Andalucía ha instado a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural a implementar medidas para mitigar los estragos en las explotaciones agrarias y caminos rurales públicos afectados. Estas acciones se llevarán a cabo en un total de 187 municipios repartidos en cinco provincias: Cádiz, Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla.
Uno de los impactos más evidentes de las intensas precipitaciones ha sido el remplazo y renovación de los caminos rurales que son vitales para las actividades agrícolas y ganaderas, así como para el movimiento de los habitantes rurales. La administración autonómica ha planeado restaurar un número significativo de caminos dañados, beneficiando a 174 municipios, con el propósito de asegurar la continuidad de las operaciones rurales y el acceso al mercado para los productos agroalimentarios locales.
Los municipios afectados recibirán ayudas del Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Andalucía, cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader). El objetivo es no solo reparar las infraestructuras dañadas, sino también proporcionar apoyo financiero a los agricultores y ganaderos para rehabilitar el potencial agrícola y ganadero de sus explotaciones.
Las fincas privadas y vías rurales podrán acogerse a estas ayudas y restauraciones, lo que supone un esfuerzo conjunto para estabilizar la economía rural de la región y fomentar la recuperación tras las devastadoras tormentas. Este despliegue de acciones reafirma la importancia del estado de conservación de los caminos rurales, cuya adecuada gestión asegura tanto la cohesión social como el desarrollo económico de las áreas afectadas.
Fuente: Junta de Andalucía.