Yolanda Ramos ha declarado que su hija no padecía dolor crónico y que, a pesar de necesitarlo, no recibió el tratamiento psiquiátrico adecuado. Estas afirmaciones surgen en medio de una serie de cuestionamientos sobre la atención médica que recibió su hija, lo que ha generado preocupaciones sobre posibles fallas en el sistema de salud. Las declaraciones de Ramos destacan la necesidad de evaluar la calidad del tratamiento psiquiátrico en casos donde se sospecha que los pacientes no recibieron la atención necesaria.
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