La Universidad del País Vasco (UPV) ha implementado medidas cautelares para permitir la matriculación de estudiantes que obtuvieron calificaciones extremadamente bajas en el examen de Euskera y Literatura II de la PAU 2026. Tras órdenes judiciales, la UPV ha creado plazas provisionales para estos alumnos, cuya calificación no se tendrá en cuenta hasta que se resuelvan los recursos presentados. Este problema afecta principalmente a estudiantes de centros donde el castellano es la lengua vehicular, quienes han criticado duramente la evaluación, en especial al tribunal 11, responsable de muchos de los ceros. Las familias denuncian procedimientos inadecuados durante la corrección, como la falta de anonimato, y exigen soluciones inmediatas ante la posibilidad de que estas calificaciones impidan el acceso a los grados elegidos.
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