La empresa Miguel España e Hijos ha dado un nuevo impulso al lomo embuchado, un clásico de la charcutería española que está siendo redescubierto por su alto contenido en proteínas y su bajo aporte de carbohidratos. Este embutido es un aliado perfecto para quienes buscan opciones alimenticias que combinen tradición y nutrición, especialmente durante las actividades estivales al aire libre.
Con el inicio del verano, aumenta la demanda de alimentos fáciles de transportar y con un perfil nutricional adecuado. Es en este contexto que Miguel España e Hijos, basada en Escalonilla, Toledo, ha revitalizado su emblemático lomo embuchado. Elaborado a partir de los cortes más magros del cerdo, el producto ofrece 37 gramos de proteína por cada 100 gramos, además de contener solo 0,6 gramos de carbohidratos. Este balance nutricional lo hace idóneo para deportistas, niños y personas que buscan mantener una dieta equilibrada sin comprometer el sabor.
El proceso de curación natural es una tradición que en Miguel España e Hijos se mantiene fiel a los métodos originales, asegurando un sabor auténtico que no requiere cocción previa, lo cual es perfecto para picnics, meriendas en la playa o comidas rápidas en una terraza. «Si buscas sabor auténtico y un extra de proteína en tu día a día, el lomo embuchado es la elección que marca la diferencia», asegura Miguel Ángel España, gerente de esta empresa familiar.
Fundada en 1986, Miguel España e Hijos se ha consolidado como una referencia en el sector de los embutidos curados tanto a nivel nacional como internacional, exportando sus productos a más de 75 países. En vísperas de su 40º aniversario, la compañía ha sido distinguida con el Premio Empresa Familiar de Castilla-La Mancha 2026, un reconocimiento a su compromiso con la calidad, la innovación y el desarrollo del medio rural. Este galardón no solo celebra su tradición, sino también su capacidad de adaptarse y responder a las actuales demandas nutricionales sin perder la esencia que ha caracterizado a la marca durante décadas.




