El Sindicato Médico Andaluz exige una jubilación equitativa para una profesión ante una carga extraordinaria

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El Sindicato Médico Andaluz exige una jubilación equitativa para una profesión ante una carga extraordinaria

La jubilación del médico en 2026 resalta una problemática que el Sindicato Médico Andaluz (SMA) ha denunciado durante años: la profesión médica enfrenta un camino profesional largo y exigente, con condiciones laborales que carecen del reconocimiento adecuado tanto en vida laboral como al momento de la jubilación.

El Centro de Estudios SIMEG ‘Vicente Matas’ ha presentado dos informes que revelan que los facultativos sufren una notable pérdida de poder adquisitivo al jubilarse, particularmente aquellos que han estado realizando guardias durante décadas. Muchos médicos enfrentan una reducción de ingresos que supera el 35%, e incluso puede llegar a sobrepasar el 50% si continúan prestando atención continuada.

A partir de 2026, los requisitos para acceder a la jubilación ordinaria son más estrictos, exigiendo 38 años y tres meses de cotización para jubilarse a los 65 años, o 66 años y diez meses en caso de no cumplir con este requisito. A partir de 2027, este umbral se incrementará a 38 años y seis meses. Además, se requiere un mínimo de 15 años cotizados, de los cuales dos deben estar dentro de los 15 años anteriores a la jubilación.

Un aspecto crítico es la discrepancia entre lo cotizado y lo que se percibe al jubilarse. Aunque la mayoría de los médicos cotizan por la base máxima, su pensión queda limitada significativamente, con una diferencia que puede superar los 14.000 euros anuales. Esta disparidad es injusta para un colectivo que, a lo largo de su trayectoria profesional, se enfrenta a largas jornadas, guardias de hasta 24 horas y una alta presión laboral.

El SMA hace hincapié en que el tiempo de guardia debería contabilizarse oficialmente como tiempo efectivo de trabajo para efectos de jubilación. Las guardias son fundamentales para asegurar la atención continua en el Sistema Nacional de Salud, y sin embargo, no se reconoce adecuadamente su contribución a la carrera profesional de los médicos. Además, la entrada en vigor de la «cotización solidaria» repercute en los ingresos que exceden la base de cotización máxima, sin que esta cotización adicional genere derechos de pensión.

La jubilación demorada, que permite a los médicos retrasar su jubilación a cambio de un complemento, se presenta como una solución parcial. Aunque puede ser beneficioso, el incremento que se ofrece es insuficiente en comparación con la presión laboral que enfrentan estos profesionales.

La situación es crítica en los hospitales y centros de salud debido a las jubilaciones que están ocurriendo y a las que se avecinan. La falta de cobertura en las plantillas genera una mayor carga de trabajo y una atención cada vez más saturada.

Por ello, el SMA aboga por un aumento en el número de plazas MIR en especialidades deficitarias, junto con mejoras en las condiciones laborales y retributivas, para retener a los jóvenes médicos en la sanidad pública.

La reivindicación del SMA incluye el reconocimiento de la medicina como una profesión de especial penosidad, pidiendo un factor corrector que permita a los médicos jubilarse de manera voluntaria entre los 60 y 70 años sin penalizaciones. Esta no es una demanda de privilegio, sino un reconocimiento de la dura realidad de una carrera que requiere años de formación, gran responsabilidad y un fuerte compromiso.

El Sindicato Médico Andaluz insiste en la necesidad de un Estatuto que regule específicamente las condiciones laborales, profesionales, retributivas y de jubilación, garantizando que los médicos reciban el respeto y la dignidad que merecen al finalizar su carrera y que su esfuerzo a lo largo de los años sea reflejado en una pensión acorde con su dedicación al servicio de la salud pública.

Fuente: Sindicato Médico Andaluz.

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