Meta, la gigante tecnológica detrás de Facebook, ha dado un paso significativo en su búsqueda de independencia en el ámbito del hardware al desarrollar su primer chip de inteligencia artificial (IA) basado en la arquitectura RISC-V. Este innovador dispositivo, diseñado específicamente para el entrenamiento de modelos avanzados, surge de una colaboración con Broadcom y es fabricado por TSMC. La movida busca reducir la dependencia de Meta en las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia, que han sido críticas para sus operaciones en inteligencia artificial.
Este avance es parte del Meta Training and Inference Accelerator (MTIA), una iniciativa de Meta para crear hardware especializado en IA. Actualmente, la compañía ya ha desplegado de manera limitada estos nuevos aceleradores para ensayar su rendimiento antes de proceder con una producción a gran escala.
Meta ha estado explorando la arquitectura RISC-V durante años como una solución alternativa a los procesadores tradicionales. La principal ventaja que ofrece RISC-V es su naturaleza abierta y flexible, lo cual otorga a Meta la posibilidad de personalizar el conjunto de instrucciones del chip sin tener que pagar costosas licencias a terceros. Aunque aún se desconocen los detalles técnicos del nuevo chip, se anticipa que podría incorporar memoria HBM3 o HBM3E, esenciales para manejar las demandas computacionales de los modelos de IA, y puede que adopte una arquitectura de matriz sistólica para maximizar la eficiencia de cálculo.
Históricamente, Meta ha enfrentado desafíos con sus desarrollos de hardware propio. En 2022, la empresa tuvo que abandonar el desarrollo de su primer procesador de inferencia debido a problemas de rendimiento y eficiencia energética. Esto obligó a Meta a confiar en las GPUs de Nvidia, realizando compras masivas para satisfacer sus necesidades de entrenamiento de modelos de IA. Esta dependencia convirtió a Meta en uno de los principales compradores de Nvidia, con la adquisición de decenas de miles de GPUs para distintos usos, desde el entrenamiento de modelos como Llama Foundation hasta la mejora de algoritmos de recomendación y publicidad.
A pesar de estos desafíos, Meta sigue firme en su compromiso con el desarrollo de hardware propio. En 2023, comenzó a implementar chips MTIA para tareas de inferencia, y para el año 2026, espera utilizar sus nuevos aceleradores a gran escala, siempre que se cumplan los requisitos de rendimiento y eficiencia energética.
El éxito del nuevo chip de Meta podría marcar un hito en la industria de RISC-V, representando uno de los chips más potentes creados con esta arquitectura abierta. Este avance podría desafiar el dominio de arquitecturas propietarias como ARM y x86 en el mercado de la inteligencia artificial, promoviendo un ecosistema más abierto y eficiente para el desarrollo de modelos de IA.
Mientras Meta sigue adelante con su meta de desarrollar soluciones de hardware personalizadas para sus centros de datos, su innovador chip podría transformar el panorama de la computación en IA, impulsando un futuro donde la tecnología esté más abierta y accesible.