En un hito sin precedentes, el Museo Nacional del Prado desvela una colección inédita de cinco esculturas de madera policromada, introduciendo así al público en la rica fusión de escultura y pintura que caracterizó al Siglo de Oro español. La exposición, que llevará por título “Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro”, abrirá sus puertas el 19 de noviembre, generando una anticipación palpable entre los amantes del arte.
Patrocinada por la Fundación AXA, la muestra promete no solo exhibir obras maestras, sino también fomentar un diálogo entre las disciplinas artísticas de aquella época. Las piezas destacadas incluyen el «Buen y Mal ladrón» de Alonso Berruguete y el «San Juan Bautista» de Juan de Mesa, acompañadas por las esculturas de «José de Arimatea y Nicodemo». Estas últimas forman parte de un Descendimiento castellano bajomedieval, que ofrece una visión profunda de la maestría en la escultura policromada, donde el color y la tridimensionalidad se integran de manera armoniosa.
El anuncio de esta colección no solo subraya el compromiso del Museo del Prado por enriquecer su repertorio artístico, sino que también refleja su dedicación por ofrecer al público una experiencia integral del arte del Siglo de Oro. Las nuevas adquisiciones permiten a los visitantes explorar la intrincada relación entre pintores y escultores de la época, una simbiosis que impulsó a la escultura española hacia nuevas alturas estéticas.
Este evento sin duda refuerza la posición del Prado como un bastión imprescindible del patrimonio cultural, abriendo sus puertas a la exploración de una técnica que elevó el arte de la escultura en España. Con el despliegue de estas obras, el museo ofrece una rara oportunidad de apreciar obras que no solo son estéticamente deslumbrantes, sino que también son una demostración palpitante del ingenio artístico de aquel entonces. Los visitantes tendrán la oportunidad de ser testigos de una colección que encarna la esencia del fervor artístico del Siglo de Oro, combinando de manera única la escultura y el color en una danza visual que trasciende el tiempo.