El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha anunciado a los ganadores del XXIII Certamen Literario Escolar Andaluz en materia de voluntariado, titulado ‘Solidaridad en Letras: el cuidado de las personas mayores a través del voluntariado’. Este certamen, impulsado por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, ha coronado a nueve estudiantes de Educación Primaria y Educación Especial pertenecientes a colegios públicos, privados y concertados de Andalucía, de entre un total de 85 trabajos presentados.
Este año, en la categoría A, destinada a alumnos de 5º y 6º de primaria, se ha otorgado un premio por cada provincia andaluza. Los galardonados incluyen a Cayetana Molero Durán del Colegio Internacional SEK Alborán en El Ejido (Almería), Yago Rubido Pérez del Colegio Sage College en Jerez de la Frontera (Cádiz), Elena Mañero Serrano del Colegio La Presentación FESD en Granada, David Mora Casado del CEIP Maestro Juan Díaz Hachero en Cartaya (Huelva), María Amate Montes del Colegio Cristo Rey en Jaén, Ana Obkhouska de Escuelas Ave María en Málaga, y Elena Casas López del CEIP Tartessos en Sevilla.
Por otro lado, en la categoría B, orientada a los centros de Educación Especial de Andalucía, el premio ha sido otorgado a Máximo Acosta Salés, estudiante del Instituto Doctor Sacristán en Sevilla.
Cada uno de estos jóvenes ha presentado relatos breves que destacan distintos aspectos del voluntariado y su impacto en la vida de las personas mayores. Por ejemplo, Cayetana Molero con su cuento ‘Abuela Nina’ celebra la importancia de escuchar a los mayores, mientras que Yago Rubido, a través de ‘Un encuentro intergaláctico’, resalta el amor y la comprensión mutua. Sandro Molina en ‘Daniel y sus emociones’ ve el voluntariado como una manera de combatir la soledad y forjar nuevas amistades.
El relato ‘Voluntaria en Villahermosa’ de Elena Mañero muestra cómo el voluntariado puede revivir recuerdos en una residencia de ancianos, mientras que David Mora, en ‘La tercera abuela’, narra cómo una relación cotidiana puede forjar lazos duraderos. María Amate, con ‘Solidaridad en las letras’, y Ana Obkhouska, con ‘Una mano amiga’, exploran los recuerdos compartidos y el apoyo mutuo, respectivamente. Finalmente, Elena Casas en ‘Las personas mayores existen para los jóvenes’ describe la felicidad de ayudar a los demás.
Máximo Acosta, en ‘Canciones que abrazan’, combina texto y pictogramas para subrayar los lazos familiares durante el confinamiento, destacando la importancia de la solidaridad intergeneracional.
El objetivo de estos premios es tanto reconocer el talento de estos jóvenes escritores como incentivar la reflexión sobre valores fundamentales como la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia. En particular, busca sensibilizar sobre la atención a las personas mayores a través del voluntariado, promoviendo el protagonismo juvenil en la defensa de estos valores importantes.
Fuente: Junta de Andalucía.