Las autoridades han desmantelado una célula que se dedicaba a la difusión de mensajes extremistas, incitando a la violencia extrema, como el asesinato y la decapitación. El operativo internacional culminó con la detención de varios individuos, uno de ellos en Italia, quienes estaban implicados en la creación y difusión de consignas que promovían actos violentos. Este grupo utilizaba plataformas en línea para extender su mensaje, alertando sobre la creciente utilización de medios digitales por parte de organizaciones radicales para reclutar y adoctrinar nuevos adeptos, lo que representa un desafío significativo para los cuerpos de seguridad en su lucha contra el extremismo y el terrorismo.
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