El Gobierno mexicano decomisó 10 millones de litros de diesel en Altamira, Tamaulipas, durante un amplio operativo que también incluyó la incautación de un buque en Tampico. Este es el segundo decomiso significativo de combustible en pocos días, tras la confiscación de ocho millones de litros en Ensenada. Las autoridades, lideradas por la Secretaría de Marina, destacan estos logros en medio de otras operaciones contra el narcotráfico, en las que se han interceptado cerca de 30 toneladas de cocaína en el mar durante el gobierno de Claudia Sheinbaum. Estas acciones coinciden con la visita a México de Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Interior de EE. UU., quien discutió la cooperación contra el contrabando. Los operativos recientes, que aseguran desarticular parte de las redes criminales, también destacan la problemática del «huachicol fiscal», donde las mafias, en alianza con personal aduanal, ingresan combustible de contrabando desde EE. UU., eludiendo impuestos. Las denuncias y asesinatos de denunciantes, como Julio Almanza, reflejan la corrupción en las aduanas gestionadas por el Ejército y la Armada.
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