La Reserva Federal de Estados Unidos, dirigida por Jerome Powell, enfrenta un escenario de incertidumbre tanto en el ámbito político como económico. Este viernes, durante el Foro de Política Monetaria de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, Powell destacó que la Fed necesita tener una mayor claridad sobre las políticas del presidente Donald Trump antes de considerar cualquier cambio en los tipos de interés. A pesar de algunos avances en áreas clave, como la política comercial, la incertidumbre general sigue siendo alta. Según Powell, el banco central está posicionado para esperar hasta que haya un panorama más claro, mientras trabaja por distinguir entre la “señal y el ruido” en el ámbito económico.
Enfatizando el criterio basado en datos, Powell reiteró que cualquier modificación en los tipos de interés dependerá de la evolución de los indicadores económicos. La posibilidad de mantener los tipos durante un período prolongado respondió a un escenario donde la economía se mantenga estable y la inflación no se acerque de manera sostenida al objetivo del 2%. Powell indicó que, de presentarse un debilitamiento inesperado en el mercado laboral o una caída más acelerada de la inflación, la Fed podría flexibilizar su política monetaria. Actualmente, los tipos de interés se mantienen en un rango del 4,25%-4,50%, no esperándose cambios significativos en la próxima reunión del banco central, según el análisis de FedWatch de CME.
La inflación, aunque en descenso, aún supera ligeramente el objetivo del 2%, lo que sigue siendo un reto para la Fed. Powell mencionó el progreso en áreas como los servicios de vivienda, pero alertó sobre la volatilidad de los datos mensuales. El enfoque del banco central es no reaccionar de manera precipitada ante cifras fluctuantes, manteniendo una postura que prioriza tendencias sostenibles y estables.
Las recientes evaluaciones económicas sugieren una moderación en el consumo, a comparación con el crecimiento robusto observado en la segunda mitad de 2024. Este enfriamiento podría estar vinculado a una mayor incertidumbre reflejada en encuestas a hogares y negocios sobre las perspectivas económicas, lo que potencialmente impactaría tanto en el gasto como en la inversión.
A pesar de los desafíos descritos, Powell mostró confianza en que las expectativas de inflación a largo plazo se mantendrán estables y alineadas con la meta del 2%. Sin embargo, subrayó que el futuro económico dependerá de diversas variables, como las políticas de gobierno y la confianza del mercado. La Fed sigue observando de cerca una amplia gama de indicadores para asegurarse de que sus decisiones estén fundamentadas en datos sólidos, reafirmando su compromiso con un enfoque cauteloso ante las incertezas actuales que podrían alterar la estabilidad de los mercados financieros.