Adif llevó a cabo una renovación parcial en la zona donde descarriló el tren Iryo el pasado domingo, centrándose únicamente en el desvío de agujas. El descarrilamiento se produjo específicamente en el punto de unión entre los carriles renovados y los antiguos, evidenciado por la rotura de la soldadura en esa sección. Este incidente resalta las inquietudes sobre la integridad y seguridad de las infraestructuras ferroviarias cuando las renovaciones no se realizan de manera integral.
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