En un análisis de la situación política actual en México, se destaca la fragilidad interna de Morena, partido en el poder, como su principal amenaza, más que la oposición tradicional. La reticencia a desaforar a Cuauhtémoc Blanco, respaldado por algunos miembros de Morena, evidencia la existencia de «demonios sueltos» dentro del movimiento, lo cual podría desviar el proyecto social de la Cuarta Transformación (4T). La figura de Claudia Sheinbaum emerge como una esperanza para consolidar el proyecto, aunque se enfrenta al desafío de corregir prácticas clientelistas y asegurar la lealtad de miles de funcionarios que más bien buscan el ascenso personal. La afiliación masiva al partido, liderada por viejos caciques y líderes sindicales, amenaza con desvirtuar los ideales de Morena, evidenciando que los verdaderos riesgos para el partido provienen de sus propias filas. La crítica que busca fortalecer el proyecto de la 4T debe centrarse en ventilar estas prácticas para fortalecer a Sheinbaum en su liderazgo.
Leer noticia completa en El Pais.